LiberArte Escuchar artículo

Guía de pequeños placeres que iluminan la vida

Breve compendio para que todo sea un poco mejor

Guía de pequeños placeres que iluminan la vida

Breve compendio para que todo sea un poco mejor

En esta primera recopilación voy a compartirte un sendero para ayudarte a caminar por una de vida que sea más tranquila, sosegada y feliz.

Veremos que las pequeñas grandes cosas de nuestras existencias son las que nos pueden llevar hacia una alegría plena. Seguramente te pasó que cuando lograste grandes objetivos o esperaste ese momento tan especial, luego de su llegada, sobrevino una extraña sensación de vacío, como si nada importante hubiera pasado y nos hubieran despojado de esa felicidad tan ansiada.

Experimentar un sentimiento de gran plenitud en el curso de acciones cotidianas me hizo reconocer tres cosas:

  1. Estamos naturalmente provistos de “instrumentos” necesarios para ser felices.
  2. La satisfacción que producen los pequeños placeres reside en lo espontáneo y lo inesperado.
  3. Las grandes expectativas suelen conllevar desilusión.

Con esta guía quiero sugerirte una serie de propuestas que se complementan entre sí y que me ayudaron a ver la vida de una manera muy diferente. Considerá este manual como un almacén de placeres a donde vas a elegir lo que más te guste y podrás recorrerlo una y otra vez a voluntad. Presta atención porque a lo largo de los días se irán agregando nuevos artículos para tu felicidad y bienestar. 

Comenzamos…

1)

  

“La vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes” (John Lennon)

Muchas personas, y no solamente la gente mayor de edad, se pasan la vida recordando acontecimientos pasados. Otras, en cambio, se dedican a evocar proyectos que cambiarían sus vidas, pero raramente se realizan. En ambos casos, la felicidad reside precisamente en el lugar en el que no está. El pasado, siempre irrecuperable, puede ser recordado, pero es un error convertirlo en el foco de nuestros pensamientos ya que nos dió todo lo que tenía para dar en su momento; y el futuro es incierto en todos los sentidos.

Solo disponemos del momento presente, así que mejor que busquemos la felicidad aquí y ahora. Lo que hacemos a cada instante determina nuestra felicidad futura y la calidad de nuestros recuerdos. Cualquiera que sea la situación en la que te encuentres, debes aprovechar lo que se te está ofreciendo y no perder el tiempo preguntándote “Cómo sería si…” o “Debería haber hecho…”.

Para regar la semilla de la felicidad no hay mejor lugar ni momento en el que nos encontramos actualmente.

2)

“Lo que el sabio desea, lo busca en sí mismo, mientras que el vulgo lo busca en los demás” (Confucio)

Para estar bien con los demás, primero debemos estar bien con nosotros mismos. Sin un verdadero autoconocimiento de cómo plantarnos, no podremos progresar.

Muchos sienten cierto temor cuando abandonan el ruido de las actividades diarias para internarse en los rincones de la mente. Estamos tan acostumbrados a que piensen por nosotros (en nuestro trabajo, nuestro entorno, etc.) que muchas veces nos sentiimos desorientados. Eso hace que le escapemos al silencio y a la soledad buscando cualquier cosa que nos distraiga. Sin embargo, nuestra felicidad depende del conocimiento que tengamos de nuestras necesidades y los medio para vencer nuestras limitaciones. Es probable que ignoremos aspectos de nuestra personalidad que están condicionando nuestro presente.

En momentos de reflexión, busca los aspectos de tu caracter que te ayudan a avanzar y en los que frenan tu progreso, asegurándote de que no te aferras a un estilo de vida determinado por el temor a lo nuevo y a lo que piensen los demás.

Por Hernán Diego Sabater

Comentarios
Volver arriba